Cuando practicamos fotografía, intuitivamente procuramos colocar al objetivo principal en el centro de nuestra toma. Para la fotografía de paisajes tendemos a colocar el horizonte justo a la mitad de la imagen. En estas situaciones estamos utilizando la lógica que, en la mayoría de los casos, debieramos ignorar si queremos lograr una buena composición.
En la fotografía (así como en otras artes como la pintura y el cine) se utiliza una pauta de composición llamada “La Regla de los Tercios”. Ésta regla, más que ser una ley pretende ser una herramienta útil que debemos considerar cada vez que queremos capturar una escena ya que nos proporciona una mejor perspectiva visual del objetivo. Con la práctica serás capaz de aplicar esta técnica instintivamente convirtiéndose en un buen hábito fotográfico.
La Regla de Los Tercios divide la imagen en nueve partes iguales trazando dos líneas paralelas equidistantes de forma horizontal y dos de forma vertical. Esto genera 4 puntos de inflexión que suponen la posición en donde se debe colocar el objetivo principal.
Para la fotografía de paisajes es muy conveniente colocar el horizonte justo donde las líneas horizontales cortan la imagen. De esta manera, si el punto de interés de la imagen es el cielo, debemos colocar el horizonte en la línea inferior permitiéndole al cielo utilizar dos terceras partes de la imagen. Si lo que queremos es darle importancia al campo, al mar o a las montañas entonces es recomendable colocar el horizonte a la misma altura de la línea horizontal superior.
En el siguiente ejemplo podemos observar 2 imágenes. La primera imagen (izquierda) muestra un encuadre centrado en el que se pierde el impacto de la escena al no existir una diferenciación de importancia entre el mar y el cielo. En la misma imagen se puede ver el objetivo secundario (el barco) igualmente centrado.
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En la segunda imagen (derecha), el horizonte está justo a la misma altura que la línea horizontal superior, lo que logra dar un mayor impacto al mar y a la playa. De la misma manera, el objetivo secundario se coloca justo en uno de los cuatro puntos de inflexión que generan el cruce de las líneas horizontales y verticales. En este caso la imagen se vuelve más agradable a la vista además de resaltar los objetivos principales de la toma.
A continuación puedes ver otro ejemplo en donde el horizonte y el objetivo de la imagen se colocan utilizando la regla de los tercios:
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Esta herramienta también es aplicable para retratos o fotografía de objetos principales, así como todas aquellas escenas en las que no existe una línea de horizonte. La Regla de Los Tercios se aplica utilizando los 4 puntos de inflexión para colocar al objetivo principal en uno o dos de ellos. En el caso de retratos o personas es recomendable que la mirada se coloque en cualquiera de los 4 puntos de inflexión.
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En el siguiente ejemplo podemos ver como el objeto, en la imagen del lado izquierdo, está colocado al centro de la escena. Por el contrario, en la otra fotografía se ubica al objetivo principal justo en los 2 puntos de inflexión del lado derecho. Es conveniente utilizar más de un punto de inflexión evitando siempre utilizar los 4 puntos dentro de la misma escena ya que esto automáticamente hace que se pierda la composición al centrar nuevamente la escena.
Como comenté al inicio del tutorial, la Regla de los Tercios debe utilizarse como una herramienta práctica y nunca como una ley. Aún y cuando el utilizar la Regla de los Tercios puede lograr una imagen de mayor impacto, el romper dicha regla también puede generar sensaciones o ambientes dramáticos de gran impacto. En los medios publicitarios es muy común encontrar este tipo de escenas en las que el objeto principal está completamente fuera de lo que la lógica o la regla puedan dictar.
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Homar





















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